M y J tenían una noticia muy importante que dar y querían hacer partícipes de su felicidad a sus allegados. Nos pidieron un lugar emblemático y que recrearíamos un ámbiente íntimo, familiar, cálido y La chica de los recados una vez más lo ha conseguido. El sitio elegido fueron las cavas Codorniu, dado la gran pasión que ambos sienten por el vino ya que M es sommelier y J organiza catas de vino. Vestimos las mesas de un elegante negro y pusimos velitas en los toneles, aquí tenéis el resultado!! PD. M y J, enhorabuena! |












